cultivo lechuga campo

LIMITADA REGULACION PARA LA AGRICULTURA ECOLÓGICA

 La reforma de la normativa europea que regula la producción ecológica ha sido larga y  llena de controversias. Ello a pesar de ser uno de los modelos productivos que más simpatías despiertan y aparentemente más sencillos de regular, ya que se le presupone un uso de tecnología mucho más reducido. La realidad es bien distinta. Este sector se mueve en una zona gris donde no siempre se consigue el equilibrio entre una producción lo más tradicional posible y la rentabilidad económica.

Precisamente por ello la Comisión Europea (CE) lleva años intentando ajustar su regulación y eliminar esta zona ambigua en donde el consumidor pierde garantías y transparencia. Sobre seguridad alimentaria, también habría mucho que decir, ya que contra la creencia más extendida, no se trata de los alimentos más seguros para la salud de las personas. Como ejemplo, en el maíz ecológico se producen más alertas sanitarias por kilo obtenido, que en el convencional o en el transgénico, de acuerdo con los datos del Sistema Europeo de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RASFF).

En este contexto, los Estados miembros y el Parlamento Europeo (PE) han cerrado un acuerdo que entrará en vigor en enero de 2021, previa aprobación en pleno por el propio PE y ratificación en el Consejo. Han sido 18 reuniones que han obligado a la CE a suavizar y eliminar muchas cuestiones de no poca importancia, lo que ha derivado en una regulación laxa de cara a dar plenas garantías a productores y consumidores. Hay que tener en cuenta que los Estados miembros han ido estableciendo a lo largo de los años numerosas excepciones que han desvirtuado este mercado. Eliminarlas era un objetivo prioritario para la CE, aunque finalmente ha tenido que mantener muchas de ellas.

Quizá lo más delicado es la no prohibición de explotaciones mixtas convencionales y ecológicas. Una concesión que deja abierta una puerta al fraude, ya que es extremadamente complicado establecer mecanismos de control eficaces que eviten la mezcla de productos de una misma explotación y que puedan garantizar la separación real del almacenaje, o la necesaria limpieza de maquinaria cuando se aplica en ecológico. Hay que tener en cuenta que es imprescindible un control en origen ya que, por ejemplo, más del 53% de los alimentos que consumimos tienen residuo cero y no son ecológicos, lo que hace que sea difícilmente detectable, a pesar de que en el resto de eslabones de la cadena también se realizarán controles.

En este sentido tampoco se ha podido sortear el escollo de los umbrales en residuos de fitosanitarios, justificados por los productores por la posible aplicación accidental proveniente de explotaciones convencionales colindantes. Un asunto sobre el que se deberían mejorar las buenas prácticas, pero no aprobar un margen de tolerancia sobre el que el consumidor no está informado, como tampoco lo está sobre el porcentaje de producto no ecológico que puede llevar un alimento sin que lo refleje la etiqueta o sobre la autorización de uso de semillas provenientes de cultivos no ecológicos. Sobre este último asunto, no será hasta 2035 cuando se regularice la obligatoriedad de uso de semilla ecológica. Este planteamiento equivale a considerar que la semilla no forma parte de la cadena alimentaria, lo que supone un error substancial. Además, contrasta con la estricta prohibición de uso de semilla transgénica.

En cuanto a los controles de campo serán cada dos años, salvo que hayan existido sanciones previas, en cuyo caso serán anuales. Otra buena iniciativa es la posibilidad de que lo pequeños productores se puedan agrupar de cara a las inspecciones, lo que les permitirá ahorrar costes.

Quizás lo más importante es que se van a revisar todos los procesos de importación de productos ecológicos, lo que va a frenar la entrada de productos reconocidos como tal en otros países pero que no cumplen con los estándares europeos.

En todo caso y a pesar de las grandes limitaciones y recortes de esta norma, es necesario reconocer el esfuerzo de la CE para la mejora de nuestro mercado interior, regulado en algunos casos por normas con dos décadas de antigüedad.

About Juan Quintana Cavanillas

Juan Quintana Cavanillas
Director y presentador del programa ‘La Trilla’ en Capital Radio, todos los sábados de 08.00 a 09.00 horas. Columnista desde hace más de 10 años en el Grupo Vocento. Director de comunicación y Asuntos Públicos en la farmacéutica Grünenthal.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies